¿Alguna vez haz visto un gato antes de que mate a un ratón?
Juega con él. Hace rebotar al pobre ratón torturándolo.
Cuando se aburre, lo mata y busca a la siguiente víctima.
A veces, en medio de nuestro dolor personal, obtenemos emociones temporales de jugar/quemar a los demás.
Hoy, sé consciente de cómo desahogas tus frustraciones en los demás.
Suscribete por Email a mi blog La kabbalah, ¡Es Gratis!
No hay comentarios:
Publicar un comentario