Cuando sufrimos, cuando experimentamos dolor, cuando atravesamos pena y aflicción, es el sufrimiento el que purga a nuestra naturaleza de ego y egoísmo.
El alma, nuestro verdadero ser, brilla con más fuerza en ese momento.
Hoy, asimila que cualquier dolor emocional que estés experimentando es la manera en que la Luz le permite a tu alma que florezca.
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