Hay alegría en vivir lo real. No pretensiones. No defensas. No ofensas.
Requiere una gran fuerza mostrar nuestras debilidades al mundo.Cuando mostramos control o enojo ¿qué estamos exhibiendo en realidad? Lo débiles que somos. Nos desquitamos con todos a nuestro alrededor porque tenemos miedo de ser auténticos.
Hoy sé vulnerable. Ponte en contacto con esos sentimientos temerosos escondidos bajo la fachada de dureza.
Suscribete por Email a mi blog La kabbalah, ¡Es Gratis!
No hay comentarios:
Publicar un comentario