La verdadera lealtad, la verdadera amistad, es ser capaz de sentir el dolor de otros y de ir al infierno por ellos para ayudarlos a ir al Cielo. Nosotros bajamos para que ellos puedan subir. Y ellos harán lo mismo por nosotros. La falsa lealtad no provee nada de valor para nadie. La relaciones unidireccionales son ego puro.
Cuando sólo hay una persona dando y sólo una recibiendo, eso es ego en acción.
Hoy, asegúrate que hay un dar y recibir equilibrado en tus relaciones. En dos sentidos es el mejor camino.
Suscribete por Email a mi blog La kabbalah, ¡Es Gratis!
No hay comentarios:
Publicar un comentario