Temor de Dios indica un entendimiento interno de cómo está "cableado" nuestro universo. Tratar mal a otra persona, por ejemplo, es como meter nuestro dedo en una toma eléctrica. Es una causa que trae un efecto definitivo y doloroso.
Pero no es a la energía eléctrica a la que necesitamos temer, sino al acto que nos pone en un contacto peligroso con ella.
Hoy, sé consciente de la chispa divina que hay en cada persona que conoces...
Suscribete por Email a mi blog La kabbalah, ¡Es Gratis!
No hay comentarios:
Publicar un comentario