Con frecuencia tiramos la espiritualidad por la ventana cuando entramos en una discusión, caemos por una crisis o pasamos por una etapa de calma. La oscuridad se apodera de nosotros demasiado rápido y olvidamos lo que hemos aprendido.
Es por ello que es bueno estudiar cada día, leer una parábola, memorizar una cita o ver unos cuantos minutos de una clase, para recordar lo que es importante realmente.
Hoy, dale a tu mente algo de alimento, para que no se alimente de si misma.
Suscribete por Email a mi blog La kabbalah, ¡Es Gratis!
No hay comentarios:
Publicar un comentario