Un niño aprende a caminar cayéndose y levantándose otra vez. En comparación a una vida caminando, este periodo de tropiezos continuos es relativamente corto. Hoy, ve tus penurias y aflicciones bajo esta luz: Dios enseñándote a caminar. La duración de tus desafíos, no importa cuan dolorosa, es corta comparada con una vida de plenitud espiritual.
Suscribete por Email a mi blog La kabbalah, ¡Es Gratis!
No hay comentarios:
Publicar un comentario