Nada mata a la pasión como la rutina.
Puedes estar viviendo la vida perfecta y aún así perderle el gusto si no estás aprendiendo cosas nuevas y viendo ángeles y ángulos distintos todo el tiempo.
Hoy, insiste en tu cabeza. Come una dona de diferente sabor. Cepíllate los dientes con la mano contraria. Entra en el marco mental de hacer las cosas pequeñas de forma diferente, y emergerán las cosas grandes.
Suscribete por Email a mi blog La kabbalah, ¡Es Gratis!
Creo que la causa de la falta de creatividad, esta en el temor a los cambios, creo que si uno no esta dispuesto a arriesgar no se podrá ver cambio, pero si estamos dispuesto de romper la rutina, entonces arriésgate en caminar asía tu sueños.
ResponderEliminar